La Asamblea General número 80 de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha comenzado su sesión anual con un foco especial en la crisis humanitaria que atraviesa Gaza y el proceso de reconocimiento del Estado palestino. Este evento, que reúne a líderes de casi todos los países miembros, se desarrolla en un contexto marcado por múltiples conflictos globales, desigualdades sociales y desafíos ambientales que afectan a millones de personas en todo el mundo.

Las jornadas iniciales estuvieron dedicadas a debates paralelos sobre la situación en Medio Oriente, donde países como Francia, Arabia Saudita y varias naciones europeas impulsaron un movimiento diplomático que llevó a que en las últimas horas varios gobiernos confirmaran oficialmente el reconocimiento de Palestina. Entre estos se encuentran Francia, Bélgica, Luxemburgo, Malta y Mónaco, que se suman a Reino Unido, Canadá, Australia y Portugal, aumentando así a cerca de tres cuartas partes la proporción de Estados miembros de la ONU que reconocen a Palestina. Sin embargo, algunas naciones como Alemania, Italia y Japón participaron sin formalizar dicho reconocimiento, evidenciando divisiones dentro de la comunidad internacional.

El debate general, que se extenderá por seis días, contará con la presencia de destacados mandatarios como Luiz Inácio Lula da Silva, quien abrirá las intervenciones siguiendo una tradición histórica, así como Emmanuel Macron, Recep Tayyip Erdogan, Abdullah II de Jordania y Cyril Ramaphosa. El regreso de Donald Trump al estrado de la ONU, tras cinco años, genera gran expectativa debido a su estilo confrontativo y su política de “Estados Unidos primero”, que ha significado un menor compromiso estadounidense con organismos multilaterales. En sus palabras de apertura, la presidenta de la Asamblea General, Annalena Baerbock, calificó este momento como crítico para el sistema internacional, mientras que el secretario general António Guterres advirtió sobre el deterioro de las condiciones globales, señalando ataques a civiles, violaciones al derecho internacional y la crisis climática como los principales desafíos actuales.