Javier Milei protagonizó un polémico episodio durante una reunión en la residencia de Olivos, donde se mostró muy crítico y sin filtros hacia sus opositores kirchneristas. En medio de un contexto económico complicado, con el dólar y el riesgo país en alza y la bolsa en caída, el presidente dedicó gran parte de su jornada a discutir estrategias electorales en dos cumbres con funcionarios, tuiteros y voceros. Según fuentes presenciales, durante uno de esos encuentros, Milei defendió a su hermana Karina, quien lo escuchaba en silencio, y lanzó una fuerte acusación contra el kirchnerismo: “Estos chorros kirchneristas hablan del 3 por ciento de coimas y ellos se robaban el 30 por ciento”.
El ambiente del encuentro fue calificado por uno de los presentes como una “catástrofe”, comparándolo irónicamente con una “Convención de Batmanes del Mercosur de Chachachá”. A pesar de que Milei suele delegar la política en su hermana y se enfoca en temas económicos, esa jornada se centró en la campaña electoral, incluso con cambios en el equipo de coordinación, desplazando a Lule Menem y designando a Pilar Ramírez, cercana a Karina, para liderar la campaña junto a Santiago Caputo.
El presidente también expresó su molestia por las críticas hacia su hermana relacionadas con los audios que revelaron supuestas coimas del 3%, insistiendo en que “estos chorros kirchneristas” tenían prácticas mucho más corruptas. Además, se quejó del trato que recibe su oficialismo en el Congreso, calificando a la oposición como “el partido del Estado que quiere boicotear al país”. En un giro inesperado, pidió a sus candidatos que no ataquen a los gobernadores, reconociendo su peso electoral, un cambio respecto a sus declaraciones anteriores.
