El Senado se prepara para definir la sesión prevista para mañana, en la que la insistencia en la aprobación de la ley que declara la emergencia en discapacidad será el eje principal del debate. Esta iniciativa, que busca extender la emergencia hasta el 31 de diciembre de 2027, incluye la reformulación de pensiones no contributivas y la actualización de aranceles y compensaciones económicas. La medida cuenta con amplio respaldo de distintos bloques opositores, que buscan revertir el veto presidencial que frenó su sanción definitiva.
En la reunión de Labor Parlamentaria, los jefes de bloque acordarán el temario, que además contempla una posible modificación a la ley que regula los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU). El proyecto propone establecer un plazo máximo de 90 días para que ambos cuerpos legislativos aprueben o rechacen los DNU, con la particularidad de que un solo rechazo en cualquiera de las cámaras implicaría la caducidad del decreto. También se busca que cada decreto se refiera a un área específica para evitar la acumulación de temas en un solo texto, lo que representa un cambio significativo respecto al régimen actual.
El debate se da en un contexto de tensiones políticas, donde algunos sectores opositores intentan avanzar con medidas que limitan el poder del Ejecutivo sobre los decretos y buscan fortalecer el control parlamentario. Además, circulan rumores sobre un posible intento exprés del kirchnerismo para aprobar ascensos diplomáticos, lo que genera desconfianza entre algunos senadores que temen que se utilice el recinto para cumplir con agendas partidarias. En este escenario, la sesión de mañana será clave para definir el rumbo de estas iniciativas y la relación entre el Congreso y el Gobierno.
