El reciente triunfo electoral en Corrientes ha generado un renovado entusiasmo entre los gobernadores del centro político del país, quienes ya comienzan a pensar en la construcción de un armado nacional. Valdés, que se incorporó al espacio Provincias Unidas, logró que su hermano, Juan Pablo Valdés, sea electo como nuevo gobernador, consolidando así su influencia en la región. Este bloque federal, que agrupa a cinco mandatarios y al ex gobernador cordobés Juan Schiaretti, busca posicionarse como una alternativa sólida frente al Gobierno nacional.

El distanciamiento de Valdés con la Casa Rosada se profundizó tras las negociaciones fallidas con La Libertad Avanza, debido a desacuerdos sobre la composición de las listas electorales. Desde su entorno, se desmintió que la inclusión de su hermano en la candidatura haya sido un obstáculo, y se acusó a la fuerza oficialista de intentar controlar sin representación territorial la provincia. Por su parte, gobernadores como Gustavo Zdero (Chaco) y Alfredo Cornejo (Mendoza), aliados de La Libertad Avanza en sus provincias, apoyaron públicamente a Valdés en Corrientes, evidenciando la complejidad de las alianzas políticas regionales.

Provincias Unidas aspira a consolidar un proyecto nacional con un perfil centrista y plural, excluyendo a sectores más extremos y buscando incluso una posible negociación con Axel Kicillof, aunque sin la participación de Cristina Kirchner y sus seguidores. De cara a las elecciones de octubre y la reorganización política prevista para 2026 y 2027, este espacio buscará sumar gobernadores y legisladores para formar un bloque fuerte en el Congreso, con la intención de competir con La Libertad Avanza y ofrecer una alternativa federal y moderada en el escenario nacional.