El Gobierno de Bélgica anunció que durante la próxima Asamblea General de las Naciones Unidas, que comenzará el 9 de septiembre en Nueva York, reconocerá oficialmente al Estado de Palestina. Esta decisión fue comunicada por Maxime Prévot, ministro de Exteriores y vice primer ministro, quien calificó la medida como un “gesto político y diplomático contundente” destinado a preservar la viabilidad de una solución de dos Estados y a rechazar las políticas expansionistas de Israel, especialmente sus programas de colonización y ocupación militar.

Además del reconocimiento, Bélgica implementará una serie de sanciones dirigidas al Ejecutivo israelí liderado por Benjamín Netanyahu. Entre las medidas destacan la prohibición de importar productos provenientes de asentamientos considerados ilegales, la revisión de contratos públicos con empresas israelíes y restricciones consulares para ciudadanos belgas que residan en esas zonas. También se contemplan prohibiciones de sobrevuelo y tránsito para ciertas aeronaves, la declaración de personas no gratas a colonos violentos, líderes de Hamas y dos ministros israelíes con posturas extremistas, Bezalel Smotrich e Itamar Ben Gvir. Prévot señaló que estas acciones buscan que Israel respete el Derecho Internacional y Humanitario, y no pretenden sancionar al pueblo israelí.

El reconocimiento formal se llevará a cabo mediante un decreto real una vez que se libere al último rehén y Hamas deje de administrar Palestina, en respuesta al trauma causado por los ataques del 7 de octubre de 2023. Bélgica se posiciona así como uno de los países más activos dentro de la Unión Europea en exigir una postura más firme frente al conflicto palestino-israelí, impulsando la suspensión de acuerdos de cooperación y aumentando la presión diplomática, económica y comercial, con el fin de fomentar una solución pacífica y respetuosa del Derecho Internacional.