La situación política de La Libertad Avanza (LLA) en Río Negro atraviesa un momento crítico y complejo, marcado por la polémica en torno a su principal candidata a senadora nacional, Lorena Villaverde, y la sombra de corrupción que afecta a su entorno más cercano. Villaverde, quien no puede ingresar a Estados Unidos debido a una causa por tráfico de estupefacientes, acumula además varias denuncias penales por estafas en su provincia. Una de estas causas derivó recientemente en un embargo judicial, mientras que otra fue cerrada tras un acuerdo económico con los denunciantes, lo que no hace más que profundizar las dudas sobre su idoneidad para representar a la provincia.
Este escenario se agrava aún más al considerar que Villaverde es una figura cercana a Karina Milei, quien se encuentra en el centro de un escándalo por presuntas coimas en la compra de medicamentos desde el área de discapacidad. La combinación de estos factores ha generado un clima de desconfianza que afecta no solo a la imagen del partido a nivel nacional, sino también a su desempeño en Río Negro.
Incluso dentro de las filas libertarias ya se escuchan voces que piden a Karina Milei evitar hacer campaña en varios distritos del país, argumentando que su presencia perjudica más de lo que ayuda. La elección de una candidata con un prontuario tan cuestionado como Villaverde puede resultar un lastre difícil de superar para LLA en la provincia, donde la ciudadanía observa con escepticismo la promesa de un cambio frente a la corrupción. La paradoja de un movimiento que se presenta como renovador, pero que se ve envuelto en escándalos y alianzas polémicas, plantea serias dudas sobre su futuro electoral y su capacidad para consolidar un liderazgo legítimo en Río Negro.
Uno de los principales armadores de Karina Milei, Sebastián Pareja, fue claro hace pocos días al afirmar: “A nosotros no nos importa el curriculum de nuestros candidatos, nos importa que sean soldados y levanten la mano, nada más”.
En definitiva, la combinación de la figura de Villaverde y las denuncias que afectan a Karina Milei instala la corrupción como un tema central en el imaginario popular, complicando la estrategia de LLA y poniendo en riesgo su desempeño en una provincia que elige dos senadores nacionales. La falta de compromiso con la transparencia y la ética podría traducirse en un retroceso para el espacio político, que deberá enfrentar no solo la crítica pública, sino también la posible fractura interna y la pérdida de confianza de sus votantes.
