Javier Milei ha generado controversia tras una declaración en un acto de campaña, donde se autoincriminó en el contexto del escándalo de coimas que afecta a su gobierno. Durante el evento en Junín, el presidente afirmó que el kirchnerismo «están molestos porque les estamos afanando los choreos», refiriéndose a las acusaciones de corrupción que han surgido en torno a la Droguería Suizo Argentina y la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).
Esta frase, que sólo podría ser interpretada como una admisión de culpabilidad, se produce en un momento crítico para Milei, quien ya enfrenta un creciente descontento público y una caída en la confianza en su gestión. La declaración se suma a un patrón de autoincriminaciones, ya que la reciente destitución de Diego Spagnuolo, ex titular de la ANDIS, fue vista como una confirmación de los audios que revelaron un esquema de coimas.
El impacto de sus palabras no solo afecta su imagen, sino que también coloca a los Menem en una posición incómoda, ya que intentaron desvincularse del escándalo y culpar al kirchnerismo. La situación se complica aún más con la presión interna en el Gobierno y las críticas de la oposición, que han comenzado a contar los votos para posibles cambios en la dirección del oficialismo.
Milei, al hacer esta declaración, parece estar desafiando las consecuencias de sus propias palabras, lo que podría tener repercusiones significativas en su administración y en la percepción pública de su gobierno.
