Lule Menem se encuentra en un momento sensible tras las acusaciones de corrupción que han sacudido a la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). Ante la creciente presión del PRO para que renuncie, el subsecretario de Gestión Institucional decidió salir a defenderse, utilizando su cuenta de Twitter para desmentir las acusaciones y atribuir la situación a una supuesta «operación» del kirchnerismo. En su mensaje, publicado a altas horas de la noche, Menem enfatizó que jamás tuvo intervención en las contrataciones de la ANDIS y que no había tenido conocimiento de ninguna irregularidad.

Los Menem aseguran que las afirmaciones de los audios son falsas, pero los audios serían reales, por lo que si sería 100% real es que las acusaciones son hechas por Spagnuolo, el abogado de Javier Milei.

La situación se complica aún más para Menem, quien es considerado un pilar en la estructura política de La Libertad Avanza. Su primo, Martín Menem, también está involucrado en la defensa, anunciando que dará entrevistas para abordar el escándalo, a pesar de que hasta ahora no ha sido mencionado en los audios que han desatado la crisis. La estrategia del oficialismo de culpar al kirchnerismo parece débil, especialmente dado que el ex titular de la ANDIS, Diego Spagnuolo, era un funcionario de confianza de Javier Milei, lo que plantea interrogantes sobre la veracidad de las acusaciones.

Internamente, el PRO considera que la salida de Menem podría ayudar a «descomprimir» la situación, pero su destitución también podría tener repercusiones negativas en la estructura del partido y en la imagen de Karina Milei, quien lo considera un aliado clave. La presión aumenta, y mientras Menem intenta defenderse, el Gobierno enfrenta un desafío significativo para mantener su cohesión y credibilidad en medio de un escándalo que amenaza con desbordar.