La oposición argentina está en plena evaluación para despojar a Martín Menem de la presidencia de la Cámara de Diputados, en medio de un escándalo de corrupción que ha sacudido al gobierno. Este escándalo, que fue destapado por Diego Spagnuolo, involucra a Menem y a su primo Lule, así como a Karina Milei. En este contexto, los bloques peronistas y del centro están contando los votos necesarios y discutiendo el momento adecuado para llevar a cabo esta acción.
Un líder de la bancada peronista comentó: «Ahora hay que dejar que avance el escándalo de las coimas, luego veremos lo de Menem». La situación de Menem se ha vuelto insostenible, ya que ha estado envuelto en varios escándalos, desde el caso Libra hasta un contrato de su empresa de seguridad con el Banco Nación por una suma exorbitante. La presión para que se tomen medidas contra él y su primo es cada vez mayor, y algunos legisladores han expresado que es necesario que ambos abandonen sus cargos para salvar a Milei.
Entre los nombres que se barajan como posibles reemplazos se encuentra el de Marcela Pagano, una diputada libertaria que ha criticado abiertamente a Menem. Para que Pagano asuma la presidencia, la oposición necesitaría contar con el apoyo de los 98 miembros del bloque que lidera Germán Martínez, junto con los radicales y otros aliados, lo que podría permitirles alcanzar la mayoría necesaria para desplazar a Menem.
Sin embargo, algunos miembros del peronismo prefieren esperar antes de actuar. Un diputado de esa bancada afirmó: «No hay que hacer nada que desvíe el foco de atención, se instaló mucho lo de coimeros y están complicados con la gente». Mientras tanto, la situación dentro del bloque libertario se ha vuelto tensa, con la reciente ruptura que dejó a Pagano como una figura clave en este escenario político incierto.
