Martín Ascúa, candidato peronista a gobernador de Corrientes, denunció que el actual gobierno provincial se ha convertido en una dinastía marcada por el nepotismo y la concentración de poder en una minoría. En diálogo con Infobae, Ascúa afirmó que después de casi 24 años de la misma administración, la población está cansada y busca un cambio real. El intendente de Paso de los Libres señaló que la candidatura de Juan Pablo Valdés, hermano del gobernador actual, refleja la continuidad de un modelo cerrado que no responde a las necesidades de la mayoría.
El dirigente destacó que la oferta electoral en Corrientes está fragmentada, con cuatro frentes claramente definidos, tres de los cuales surgen del oficialismo, mientras que su espacio representa la única oposición constante. Ascúa aseguró que el peronismo está unido y que su propuesta se centra en terminar con la corrupción y los privilegios, además de priorizar áreas esenciales como salud, educación, vivienda y empleo. Criticó duramente la gestión de la obra pública, que según él, está destinada a proyectos faraónicos y a beneficiar a empresas amigas, mientras la población sufre carencias básicas.
Respecto a la política nacional, Ascúa cuestionó las medidas del gobierno de Javier Milei, acusándolo de desconocer la realidad provincial y de aplicar ajustes que afectan a jubilados, trabajadores y productores locales. También criticó la actitud del gobierno provincial, que por intereses electorales evita confrontar con el Ejecutivo nacional, lo que perjudica a los correntinos. Con vistas a las elecciones del 31 de agosto, Ascúa confía en que la fragmentación del oficialismo y el deseo de cambio de la ciudadanía lo posicionan para llegar al balotaje y eventualmente ganar, asegurando que “la provincia no es una empresa ni una monarquía, sino una democracia que necesita renovarse”.
