La campaña electoral en Chubut se encuentra en un momento decisivo, con La Libertad Avanza (LLA) y el peronismo enfrentando una dura batalla contra la sólida estructura oficialista encabezada por el gobernador Ignacio Torres. Este último, representante del PRO, lidera la coalición «Despierta Chubut», que agrupa a sectores amarillos, fragmentos del radicalismo, PACH y Familia Chubutense, entre otros. Torres mantiene una buena imagen y apuesta a que ese respaldo se traduzca en votos para sus candidatos, aunque rechaza la idea de una alianza con LLA, considerándola un error estratégico.

Por su parte, el peronismo resolvió sus candidaturas a través de internas, proclamando a Juan Pablo Luque, ex intendente de Comodoro Rivadavia y ex candidato a gobernador, como su principal postulante para diputado nacional. Sin embargo, la contienda interna dejó heridas y divisiones que podrían perjudicar su desempeño en las urnas. La lista de Luque, bajo el frente Unidos Podemos, incluye también a Lorena Elisaincin como segunda candidata.

En cuanto a La Libertad Avanza, la situación es aún más compleja debido a la falta de acuerdos internos. El diputado César Treffinger, con mandato vigente, denunció a Ricardo Bustos, periodista y precandidato de LLA, por amenazas, lo que refleja la fragmentación y los conflictos internos dentro del espacio. A pesar de contar con el respaldo de Milei, LLA no ha logrado consolidar una lista clara, y los nombres definitivos para las elecciones de octubre aún son una incógnita.

Con más de 480 mil electores habilitados, la provincia definirá dos bancas en la Cámara de Diputados, sin senadurías en juego. La contienda se presenta como un desafío para las fuerzas opositoras, que deberán superar sus diferencias y consolidar sus candidaturas para competir contra la estructura oficialista que domina la política local.