Las autoridades surcoreanas han solicitado la detención de Kim Keon Hee, la ex primera dama de Corea del Sur, en medio de un escándalo de corrupción que involucra presuntos delitos de manipulación bursátil y sobornos. Esta medida se produce en un contexto judicial complicado, ya que su esposo, el ex presidente Yoon Suk Yeol, se encuentra actualmente detenido tras ser destituido por declarar la ley marcial en diciembre pasado.

La fiscalía, liderada por el fiscal especial Oh Jung-hee, presentó la solicitud de arresto después de un extenso interrogatorio a Kim, donde ella enfrentó diversas acusaciones acumuladas durante más de un año. «Ofrezco mis más sinceras disculpas por causar problemas, a pesar de no ser una persona de relevancia pública», declaró Kim al llegar a la sede del Ministerio Público. Sin embargo, durante el interrogatorio, negó las acusaciones en su contra.

Los cargos que enfrenta Kim incluyen violaciones a la Ley de Mercados de Capitales, la Ley de Fondos Políticos y otras normativas relacionadas con inversiones financieras. Si se concede la orden de detención, sería un hecho sin precedentes en la historia del país, ya que sería la primera vez que un ex presidente y su esposa son arrestados en procesos penales distintos pero simultáneos.

Además de las acusaciones de manipulación de acciones en empresas cotizadas, Kim también es señalada por haber recibido regalos de lujo, como un bolso de Dior, y por presuntamente influir en la nominación de candidatos dentro del partido político de su esposo, lo que violaría las leyes electorales. La situación se complica aún más con la detención de Yoon, quien ha bloqueado investigaciones sobre las acusaciones que enfrenta Kim.

La fiscalía intentó interrogar a Yoon en prisión en relación con el caso de su esposa, pero el intento no se llevó a cabo debido a la resistencia del ex presidente. Mientras tanto, el proceso judicial contra Kim avanza y la Corte deberá decidir sobre la orden de detención en los próximos días.