Un inesperado fenómeno en el ámbito de la divulgación científica capturó la atención del público argentino, superando en audiencia a una entrevista de alto perfil político. Mientras el ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, intentaba calmar los ánimos en el canal «Carajo» tras una jornada de turbulencias financieras, la transmisión en vivo del CONICET desde las profundidades marinas acaparaba la mirada de miles de espectadores. Este contraste puso de manifiesto la curiosidad del público por descubrimientos insólitos, como el de una «estrella de mar culona» y un particular pepino de mar apodado «Batatita».

La entrevista a Caputo, realizada en el canal asociado a la figura del «Gordo Dan», jefe de los «trolls» de Santiago Caputo, buscaba ofrecer explicaciones sobre la corrida bancaria del jueves. Sin embargo, la atención se desvió hacia el contenido submarino del CONICET. En el mismo momento en que el funcionario intentaba desmentir una corrida y atribuía la suba del dólar a gestiones anteriores, el streaming del organismo científico, que mostraba la vida marina del Atlántico, congregaba a 32 mil personas, frente a las 9 mil que sintonizaban la señal política.

Este resultado fue particularmente irónico, dado que el CONICET ha sido objeto de críticas y cuestionamientos por parte del sector libertario desde el inicio de la actual administración. La derrota en el rating provocó una reacción airada del «Gordo Dan», quien, visiblemente molesto por el éxito de los moluscos, exclamó: «Muy bueno, pero lamentablemente vamos a tener que reventar todo para sacar petróleo y volvernos ricos». La situación escaló a un cruce directo con «Batatita», un pepino de mar violeta que no tiene cerebro y se defiende tirando sus intestinos por el ano, y generó comentarios de otros funcionarios que calificaron la transmisión del CONICET como una «operación psicológica» para oponerse a la explotación petrolera en el lecho marino.