El Gobierno de Javier Milei observa con optimismo las disputas internas en el peronismo, confiando en que estas divisiones facilitarán su victoria en la mayoría de las secciones electorales de la provincia de Buenos Aires en las próximas elecciones. Además, tras superar tensiones internas en el PRO, el oficialismo se siente más cerca de asegurar los votos necesarios para blindar los vetos presidenciales a las leyes de apoyo a jubilados y personas con discapacidad.
En una reciente reunión de la mesa política del Gobierno, se acordó que el principal objetivo es confrontar al kirchnerismo. La estrategia se centra en resaltar las diferencias internas del peronismo y en criticar el modelo de gestión de Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires.
El acuerdo electoral con el PRO en la provincia de Buenos Aires se considera clave para fortalecer las chances del oficialismo en las elecciones y para garantizar el respaldo legislativo necesario para mantener los vetos presidenciales. Si bien algunos diputados del PRO habían mostrado diferencias con los libertarios en el pasado, la mayoría se encamina a apoyar al Gobierno en esta ocasión.
El oficialismo confía en que, con el apoyo del PRO y de otros bloques minoritarios, logrará alcanzar el tercio de los votos necesarios para bloquear cualquier intento de la oposición de revertir los vetos presidenciales.
