Karina Milei, jefa y hermana del Presidente, ha comenzado a tomar control de áreas clave del gobierno que antes estaban bajo la influencia de Santiago Caputo, incluyendo el manejo de los trolls y la comunicación digital. Esta movida busca reducir el poder del asesor y darle una mayor seriedad a la gestión.

Una de las primeras medidas de Karina fue desplazar a Eduardo González, hombre de Caputo, del control de los medios públicos. González había tenido una gestión breve en Educ.ar, donde firmó un controvertido contrato de casi 80 millones de dólares con Leonardo Scatturice, un empresario cercano a Caputo. Este contrato, otorgado de manera directa a la empresa OPC Tech de Scatturice, era para la renovación de licencias de las redes de soporte de conectividad en todas las escuelas estatales a nivel nacional.

La hermana del presidente planea trasladar al equipo digital de Caputo, conocido como «los trolls», desde la Casa Rosada al Palacio Libertad (ex Centro Cultural Kirchner). Esta decisión busca limitar el acceso directo que tenían a la Casa de Gobierno y encuadrar al grupo en el nuevo esquema de poder liderado por Karina y los Menem.

La preocupación de Karina también se extiende a los movimientos en la sede de los trolls caputistas en calle Reconquista 40, cerca de la Casa Rosada. Se espera que, después de las elecciones, Karina avance sobre otras áreas manejadas por Caputo, reemplazando a sus colaboradores o exigiendo lealtad a su liderazgo.

La relación entre Caputo y Scatturice ha sido objeto de controversia, ya que se reveló que el ministro de Economía también adjudicó a empresas de Scatturice contratos por más de 2000 millones de pesos en el pasado. Scatturice también tiene contratos millonarios con la SIDE y la Anses, lo que ha generado críticas y comparaciones con Lázaro Báez.