El gobierno de Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires ha tomado una drástica medida al separar de sus funciones a 24 jefes policiales, acusados de organizar acciones internas para respaldar políticamente a Maximiliano Bondarenko, ex comisario y actual candidato de La Libertad Avanza (LLA) a legislador provincial. Según el ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, los oficiales habrían conspirado contra la conducción de la fuerza, utilizando oficinas y recursos estatales para apoyar la candidatura de Bondarenko y diseñar medidas para intervenir en la Policía.
La denuncia anónima que desató la investigación reveló una «confabulación» que incluía conversaciones de WhatsApp, nombres, audios y planes de acción para la Policía Bonaerense. Tras una auditoría preventiva, se confirmó la gravedad de las acusaciones y se ordenó la desafectación de los responsables, iniciándose una investigación judicial.
El gobierno provincial justificó la medida como necesaria para evitar un precedente adverso dentro de la fuerza, señalando que se planeaban purgas y reformas que violaban la ley orgánica de la Policía. Además, se advirtió sobre el contexto en el que Javier Milei ha hablado de intervenir la provincia, tras criticar la gestión de Kicillof y proponer una política de «tolerancia cero».
La postulación de Bondarenko, coordinador de LLA en Florencio Varela, fue impulsada por Karina Milei y responde políticamente a Sebastián Pareja, aunque el ex comisario tiene un pasado en Juntos por el Cambio. Su candidatura se presenta como una «batalla» contra la inseguridad, el narcotráfico y el abandono en los barrios bonaerenses.
