El cierre de listas dejó al descubierto una fuerte interna en el gobierno de Javier Milei, con el sector liderado por Santiago Caputo relegado a un segundo plano. La avanzada de Karina Milei y los Menem desplazó a figuras clave de «Las Fuerzas del Cielo», generando tensiones y reacomodamientos en el oficialismo.

Uno de los principales damnificados fue el propio Santiago Caputo, quien tras la «paliza» en el armado de listas, optó por replegarse a tareas de gestión para evitar escalar la interna. Si bien Caputo aún controla áreas sensibles del Ejecutivo, como YPF, la SIDE, la Aduana y el Ministerio de Salud, su influencia política se ha visto disminuida.

Otro integrante del «triángulo de hierro» que sufrió las consecuencias de la interna fue Agustín Romo. El jefe de bloque de LLA en la Cámara baja provincial ni siquiera logró controlar la lista en su propio municipio, San Miguel, donde tuvo que ceder lugares al PRO y a agrupaciones alineadas a Sebastián Pareja. Su mano derecha, Agustín Puiggari, fue relegado a la lista de concejales, evidenciando el debilitamiento de Romo dentro del espacio libertario.

El «Gordo Dan», vocero de «Las Fuerzas del Cielo» y referente de la militancia tuitera, también quedó fuera de las listas. Tras un silencio inicial, Daniel Parisini prometió hablar sobre la situación, pero su transmisión en vivo terminó siendo un irónico vacío, con problemas de audio que impidieron conocer sus críticas. Su silencio fue interpretado como una manifestación de descontento pueril y una muestra de obediencia debida ante la hermana del presidente.