En el panorama político de la provincia de Buenos Aires, un nuevo frente emerge con la ambición de alterar el dominio de libertarios y kirchneristas en las próximas elecciones. Bajo el nombre de «Somos Buenos Aires», esta coalición busca posicionarse como una opción para aquellos votantes que no se sienten representados por las dos fuerzas principales.

La agrupación, que reúne a intendentes, figuras provenientes tanto del peronismo como del radicalismo, y a otros partidos sin alineación definida, se enfrenta al desafío de consolidar su unidad interna para lograr un impacto significativo en los comicios que se avecinan. El principal objetivo es captar el voto de los desencantados, ofreciendo una alternativa que escape a la polarización reinante.

Entre los nombres que dan forma a «Somos Buenos Aires» se encuentran líderes locales como el jefe comunal de Tigre, Julio Zamora, y referentes legislativos como Emilio Monzó y Florencio Randazzo. A ellos se suman figuras del radicalismo como Miguel Fernández, Facundo Manes y Pablo Domenichini, con el respaldo de Martín Lousteau y Emiliano Yacobitti. La Coalición Cívica de Elisa Carrió, el GEN de Margarita Stolbizer, el Partido Socialista y el intendente de Chivilcoy, Guillermo Britos, también forman parte de esta alianza. En las sombras, el gobernador cordobés Juan Schiaretti juega un papel clave como articulador de este espacio de centro.

Formalmente, «Somos Buenos Aires» ha sido reconocida por la Junta Electoral bonaerense, integrando a su estructura partidos como la Unión Cívica Radical, la Coalición Cívica-ARI, el GEN, el Partido Socialista y diversas agrupaciones de carácter vecinal y alcance local.

El principal reto de «Somos Buenos Aires» reside en obtener una representación relevante tanto en la Legislatura provincial como en los concejos deliberantes de los municipios. Las encuestas sugieren que los espacios libertario y peronista acaparan la mayor parte de las preferencias electorales, lo que obliga a la «tercera vía» a desplegar una estrategia efectiva para atraer a los votantes indecisos.

La conformación de las listas electorales se presenta como un proceso complejo, donde cada una de las ocho secciones electorales de la provincia adquiere una importancia estratégica. Si bien la Primera y la Tercera sección concentran el mayor número de votantes, las seis restantes también jugarán un papel determinante. Además, cada uno de los 135 municipios tendrá la potestad de definir sus propios liderazgos en las listas.

Fuentes cercanas a la coalición señalan que los intendentes y los dirigentes con mayor arraigo territorial tendrán prioridad a la hora de integrar las listas. Sin embargo, la negociación se presenta tensa, ya que cada sector buscará asegurar su cuota de representación en las listas que deberán ser presentadas antes de la fecha límite.