La Cámara de Diputados busca poner freno a la escalada de tensión y violencia que se ha vivido en el recinto en los últimos meses. Tras una serie de incidentes que alcanzaron su punto álgido con el vergonzoso enfrentamiento entre la diputada libertaria Juliana Santillán y la diputada Carignano, de Unión por la Patria (UP), se impulsa la creación de una Comisión de Ética y Disciplina. La iniciativa, liderada por la diputada Carla Carrizo del bloque Democracia para Siempre, busca establecer un mecanismo interno para sancionar conductas inapropiadas y garantizar el respeto a la institucionalidad del cuerpo.

La propuesta surge luego de un bochornoso episodio en la última sesión, donde diputadas de Unión por la Patria (UP) increparon al libertario José Luis Espert, lo que derivó en empujones, gritos y la caída del quórum. Este incidente, protagonizado por Santillán y Carignano, se suma a otros hechos preocupantes, como el uso de un megáfono en el recinto, peleas a golpes de puño entre diputados, denuncias de amenazas e insultos en redes sociales. Además, entre diputadas incluso del mismo bloque, como ha pasado en LLA, pelean en el recinto arrójándose agua y bollos de papel.

La Comisión de Ética y Disciplina, que funcionaría en el ámbito de la Comisión de Asuntos Constitucionales, tendrá la tarea de investigar y analizar las denuncias por desórdenes de conducta y faltas éticas. Si bien no establece penas específicas, podrá elevar a las autoridades de la Cámara un dictamen proponiendo sanciones disciplinarias o la desestimación del caso. Además, el proyecto busca modificar el reglamento interno para que la Comisión sea la encargada de proponer medidas en caso de que el pleno de la Cámara vote afirmativamente la investigación de un acto.

Carrizo destacó que, si bien la Cámara ha ejercido su rol disciplinario en 26 ocasiones desde 1983, no existe un mecanismo para analizar las conductas de los legisladores fuera de las sesiones. «Hemos sido testigos de múltiples agresiones e insultos entre colegas o de un diputado/a a algún trabajador/a durante reuniones de comisión, en otros ámbitos de trabajo o incluso en reuniones institucionales en otros espacios y es preciso que exista el órgano institucional donde se puedan denunciar, analizar y considerar estos hechos», argumentó la diputada.