El presidente Javier Milei intensificó su confrontación con el kirchnerismo, especialmente con el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, en el marco del inicio de la campaña electoral bonaerense. Durante un acto proselitista, Milei no escatimó en críticas y descalificaciones hacia Kicillof, a quien describió como el «último zar de la miseria» y «heredero de un modelo condenado al fracaso».
Milei, en un tono desafiante, aseguró que será «cruel con los kukas» y convocó a sus seguidores a «conquistar» la provincia de Buenos Aires, considerada el «último bastión» del kirchnerismo. El presidente acusó a Kicillof de mantener a la provincia en el «subdesarrollo más abyecto» y de «privar a la gente de libertad».
El discurso de Milei se produjo en un congreso de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires, donde también participaron figuras clave de su gabinete, como Patricia Bullrich, Federico Sturzenegger y Luis Caputo. El presidente elogió a su hermana Karina Milei y a su vocero Manuel Adorni, destacando su rol en la campaña.
Además de Kicillof, Milei también se refirió a la situación judicial de Cristina Kirchner, afirmando que su gobierno deja «actuar libremente a la Justicia». El presidente instó a los libertarios a organizarse y llevar su mensaje a toda la provincia, con el objetivo de revertir lo que considera un «voto rentado» que beneficia al kirchnerismo.
La estrategia de Milei apunta a polarizar con el kirchnerismo y a movilizar a su base electoral en la provincia de Buenos Aires, donde las encuestas muestran un escenario competitivo para La Libertad Avanza. El presidente busca replicar en la provincia el modelo que, según él, está aplicando a nivel nacional, prometiendo «progreso» y «libertad» para los bonaerenses.
