El Senado de la provincia de Buenos Aires dio un paso importante hacia la modificación de las reglas electorales al aprobar, con media sanción, un proyecto que habilita la reelección indefinida de los legisladores provinciales. La votación, que finalizó con un empate 22 a 22, fue definida por el voto de la vicegobernadora Verónica Magario, quien preside la Cámara Alta.

La iniciativa, impulsada por sectores del kirchnerismo, generó fuertes debates y dejó al descubierto las tensiones internas dentro de los bloques mayoritarios. La presión de algunos líderes territoriales, interesados en asegurar la continuidad de sus representantes en el poder legislativo, también jugó un papel clave en el desarrollo de la discusión.

La decisión del Senado representa un cambio de rumbo en relación con la legislación vigente, que desde 2016 limitaba a dos los mandatos consecutivos para senadores, diputados, concejales y consejeros escolares. De ser aprobada también por la Cámara de Diputados, la reforma permitiría a los legisladores bonaerenses postularse para la reelección de manera indefinida, modificando así el equilibrio político que regía en la provincia durante los últimos años.

El proyecto contó con el respaldo de legisladores del oficialismo y de la oposición, incluyendo a 19 de los 21 senadores peronistas, así como a representantes de los libertarios dialoguistas y, sorpresivamente, al senador Marcelo Daletto, cercano al ex presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó.

En contraste, la senadora massista Sofía Vanelli, integrante de Unión por la Patria, votó en contra del proyecto, argumentando que mantenía la postura histórica del Frente Renovador. Asimismo, el senador Federico Fagioli, referente de Juan Grabois, también se opuso a la iniciativa.