Una crisis se agudiza en el Hospital Garrahan, donde la Asociación de Profesionales y Técnicos (APyT) visibilizó la difícil situación que atraviesa la institución pediátrica con un abrazo simbólico. La protesta se da en el marco de una ola de renuncias de personal de planta permanente, que ya suman alrededor de 200, debido a los bajos salarios.

El diputado nacional Nicolás Massot criticó duramente al gobierno de Javier Milei, señalando que «solo con los 33 mil millones que Milei le giró a la SIDE como adicional en los primeros 4 meses de 2025 se cubre todo el presupuesto anual del Garrahan». El personal médico advierte que, de no mejorar los salarios y frenar las renuncias, el hospital podría verse obligado a cerrar servicios de forma gradual.

Además de las mejoras salariales, los trabajadores del Garrahan responsabilizan a Milei y al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, por la falta de fondos, recordando que el hospital depende en un 80% de la Nación y un 20% de la Ciudad de Buenos Aires. El gremio APyT presentó una denuncia penal contra las autoridades del hospital por «incumplimiento de deberes y abandono de pacientes». En este contexto, se realizará una audiencia pública en el Congreso el 30 de mayo para exigir una ley de financiamiento estable para el Hospital Garrahan.