El nivel de endeudamiento de las familias argentinas ha experimentado un notable incremento en el último año, impulsado en gran medida por la expansión del crédito, tanto bancario como no bancario. Según datos recientes, este endeudamiento se ha elevado al 5% del Producto Bruto Interno (PBI) en marzo de 2025, acercándose al máximo histórico del 6,2% registrado en 2018. Este aumento ha sido un factor clave para dinamizar la actividad económica y el consumo, especialmente en lo que respecta a bienes duraderos.
Un análisis detallado revela que el crédito no bancario, que incluye a las billeteras virtuales, ha tenido un crecimiento particularmente significativo, superando incluso el ritmo de expansión del crédito bancario. En marzo, el crédito no bancario creció un 3% mensual real, mientras que el bancario lo hizo en un 2,4%. En términos interanuales, el aumento del crédito no bancario fue del 101%, en comparación con el 124% del sector bancario. Sin embargo, este crecimiento también ha traído consigo un aumento en la morosidad, alcanzando el 10,4% en el crédito no bancario, lo que representa un incremento de un punto porcentual con respecto al mes anterior.
A pesar de este aumento en la morosidad, algunos sectores han experimentado un repunte gracias a las mejores condiciones de financiación. Por ejemplo, la venta de autos 0 kilómetro en abril alcanzó las 54.000 unidades, el mejor registro para ese mes en los últimos siete años. El sector inmobiliario también se ha visto beneficiado, con un aumento del 50,5% interanual en las escrituras de compra venta de inmuebles en la Ciudad de Buenos Aires en abril. La Cámara Argentina de Comercio (CAC) ha señalado que, si bien el crecimiento del crédito ha experimentado una leve desaceleración, continúa mostrando una tendencia positiva y apunta a superar los máximos históricos.
