El mercado inmobiliario, un motor clave de la economía, se ve hoy amenazado por una creciente ola de fraudes. Desde engaños sutiles hasta estafas millonarias, la astucia de los delincuentes exige a compradores y vendedores extremar precauciones. En un diálogo exclusivo, Gabriel Fernández Arancibia (Reg. 4086 del Colegio de Martilleros de Mar del Plata), martillero y profesional del rubro, nos brinda en esta nota exclusiva con NoticiasMDQ las claves para navegar este complejo escenario y proteger nuestras inversiones.
Por Marcelo Pérez Peláez
¿Por qué están aumentando los fraudes inmobiliarios y cuáles son sus características?
«Estamos en una época en que hay fraudes por todos lados. Fraudes informáticos, fraudes telefónicos y ahora se suman los fraudes inmobiliarios con el agravante de que un fraude inmobiliario implica una cantidad importante de dinero, más allá de expectativas», advierte Fernández Arancibia. El profesional remarcó que estos engaños pueden ir desde la pérdida de tiempo y «algunas amarguras» hasta la «pérdida de mucho dinero».
Actualmente, la proliferación de publicaciones falsas en internet, que «lo único que quieren es sacarte información, sacarte incluso para clonarte el teléfono o robar claves de banco», agrava la situación. A esto se suman los «malos manejos de la documentación o de llevar adelante una operación». La combinación de estos factores convierte al fraude inmobiliario en un riesgo significativo, tanto por los montos involucrados como por las expectativas que genera en quienes buscan concretar una operación.
¿Qué medidas se pueden tomar para evitar fraudes inmobiliarios?
Para evitar ser víctima de una estafa, Fernández Arancibia es enfático: «Básicamente uno siempre está recomendando trabajar con gente conocida y especializada. Obviamente que tenga una matrícula atrás, una oficina atrás, un lugar de respaldo, una experiencia y capacidad».
El profesional subraya la importancia de la presencialidad y el respaldo institucional: «Es fundamental asesorarse con profesionales, con inmobiliarias, con matriculados para evitar tener dolores de cabeza». La recomendación principal es siempre preferir el trato con personas de confianza o recomendadas, ya que esto brinda una capa adicional de seguridad y reduce el riesgo de estafas o contratiempos.

¿Qué significa ser un profesional matriculado en el ámbito inmobiliario y qué beneficios ofrece?
«La matrícula profesional más que nada es lo que te habilita a ejercer la profesión», explica Fernández Arancibia. Ser un profesional matriculado significa pertenecer a un colegio profesional, como el Colegio de Martilleros de Mar del Plata, lo que implica «cumplir ciertas condiciones y tener un respaldo y unos derechos y obligaciones de ejercer la profesión».
Este respaldo no es solo para el profesional, sino también para el consumidor. «También genera unos derechos al consumidor, que el día de mañana cualquier problema que vos tenés, sabés que tenés un colegio atrás con el que podés hablar, con el que te podés asesorar y con el cual podés llegar a preguntar o conocer la persona con la cual estás trabajando y cualquier queja que tengas lo podés evacuar por ahí», detalla el profesional. Un colegio profesional cuenta con un código de ética, normas de funcionamiento y un tribunal de disciplina, lo que permite verificar la autenticidad del profesional y brinda un canal para evacuar quejas y consultas, fundamental ante casos de usurpación de títulos.

¿Qué recaudos debe tomar una persona al realizar una operación inmobiliaria?
Al momento de encarar una operación inmobiliaria, Fernández Arancibia aconseja: «Uno más que nada tiene que ver con quién trabaja, uno tiene que conocer a la persona, por lo menos saber que es un matriculado y saber que lleva adelante la profesión como debe ser». Es crucial verificar toda la documentación, un aspecto que «te lo ve el matriculado», junto con todos los «temas de operatoria» para «resguardar tanto al comprador como al vendedor».
Un punto clave es evitar operar con personas no matriculadas o desconocidas, especialmente aquellas que ofrecen propiedades «por redes sociales, por Facebook, Instagram y demás sin tener la adecuada profesionalización y matriculación». Realizar operaciones a través de canales no oficiales aumenta el riesgo de fraude y robo de datos personales.
¿Qué riesgos existen al buscar propiedades en redes sociales y sitios no oficiales?
El uso de plataformas como Marketplace y otras redes sociales para buscar propiedades es una práctica cada vez más común, pero también un foco de riesgos. «Si vos te pones a mirar propiedades por Marketplace o por cosas así o por redes sociales estás expuesto a que por ahí tengas algún problema, por lo menos no te puedes cerciorar que sea así», advierte Fernández Arancibia.
Muchas de estas publicaciones buscan obtener información personal para «clonarte el teléfono o robar datos sensibles». Por el contrario, «las páginas de las inmobiliarias, está toda la información de la propiedad y está toda la información del martillero y de la oficina inmobiliaria, ya sea la página propiamente dicha de la inmobiliaria como los portales donde publican esas inmobiliarias, eso es lo más seguro». La búsqueda en páginas oficiales y portales reconocidos brinda la tranquilidad de contar con información verificada y el respaldo de profesionales matriculados y oficinas con experiencia.
La prevención y la elección de profesionales matriculados y de confianza son las herramientas más poderosas para evitar ser víctima de los fraudes inmobiliarios. La prudencia, la verificación de la información y la preferencia por canales formales son pilares fundamentales para proteger tu patrimonio y asegurar una operación inmobiliaria exitosa.
Información de Contacto: 223 503-9282 – Alvarado 2251, 2do. B, Mar del Plata
