El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, y el intendente de 25 de Mayo, Ramiro Egüen, protagonizaron un cruce de declaraciones luego de que el jefe comunal rechazara la administración de un nuevo Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS) en su distrito. La decisión del intendente, perteneciente a La Libertad Avanza, llevó a que la provincia asumiera la gestión del centro, convirtiéndolo en el único en su tipo administrado directamente por el gobierno provincial, a pesar de que la atención primaria es responsabilidad de los municipios.

Desde el gobierno provincial explicaron que la construcción del CAPS se realizó con fondos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), lo que obligaba a la provincia a hacerse cargo de la obra. Originalmente, el municipio debía encargarse de conformar los equipos médicos para garantizar la atención. Ante la negativa del intendente, la provincia decidió asumir también la prestación del servicio. El nuevo CAPS cuenta con consultorios de atención general, odontología y ginecología, y un equipo de profesionales compuesto por médicos, enfermeros, promotores de salud, odontólogos y ginecólogos.

Kicillof lamentó la decisión del intendente y lo instó a reflexionar, señalando que no existían motivos válidos para privar a la población de un servicio tan importante, argumentando que la negativa respondía a cuestiones políticas.

Por su parte, Egüen se defendió argumentando que el centro de salud se construyó a pocas cuadras de otro ya existente, inaugurado por el municipio. Además, cuestionó que la obra no fue ratificada por el Concejo Deliberante, se realizó en un terreno municipal y que el gobierno provincial impuso el nombre de Ramón Carrillo al centro de salud, cuando esa decisión debería haber sido tomada por el Concejo. El intendente también cuestionó la falta de apoyo financiero por parte de la provincia y mencionó un proyecto para crear un policlínico en el lugar.