En medio de una fuerte crisis interna desatada por la derrota del PRO en las elecciones de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri partió hacia Europa en un avión privado. El ex presidente viajó junto a su esposa, Juliana Awada, y el empresario Alejandro Macfarlane, según confirmaron fuentes del sector aerocomercial. El destino inicial fue Madrid, con una escala técnica en Cabo Verde.
Macri justificó su viaje argumentando que debía cumplir con compromisos previamente adquiridos con la Fundación FIFA, de la cual es titular. Sin embargo, su partida se produce en un momento delicado para el PRO, que sufrió una dura derrota en su bastión histórico, perdiendo en las 15 Comunas de la ciudad.
La derrota electoral ha generado tensiones internas en el PRO, no solo en la Ciudad de Buenos Aires, sino también en la provincia, donde sectores impulsan un acuerdo con La Libertad Avanza, el partido de Javier Milei. Esta postura choca con la idea de Macri de un «acuerdo institucional» más amplio, mientras que el gobierno nacional prefiere sumar dirigentes de manera individual.
La relación entre Macri y Milei también se ha deteriorado en los últimos meses, con acusaciones cruzadas y críticas públicas. El Presidente tenía una postura tendiente al diálogo con Macri pero su hermana Karina influyó drásticamente en la forma de llevar la relación entre ambos y encarar un camino de eliminación política del lider del PRO.
