Desde el interior del país, lo que se vivió el domingo es el capítulo final de una serie que podría intercalarse con el Eternauta o con Gossip Girl. Desde el interior no se siente si en la Ciudad Capital hay olor a pis, si faltan o sobran subtes, si el asfalto está bien, si hay más gente durmiendo en la calle.
Lo que se vió desde el interior es una pelea de egos que definía algunas bancas de concejales en la City, pero que sus protagonistas quisieron nacionalizar de manera absurda y caprichosa.
Que sucedió: Mauricio Macri recibió un golpe en la mandíbula, Karina Milei acertó en su plan de quitarle al PRO su hegemonía electoral en esa ciudad y se terminaron de caer actores que se creían relevantes y no lo eran. Rodríguez Larreta flojo, Marra inexistente, la UCR representando su inamovible 2,5/3% de electorado y nada más.
En que influye realmente este resultado en Río Negro: en nada.
Semanas atrás hubo elecciones en varias provincias, que sumaron más de doscientos municipios. LLA ganó en uno. Los grandes ganadores fueron los oficialismos. No porque los vecinos están felices, sino porque no encuentran opciones que los convenzan de un rumbo sensato, acorde a sus necesidades y expectativas.
Ningún espacio opositor prácticamente logró convencer a los vecinos. Ni fuerzas vecinales ni oficialistas, ni la UCR, ni el PRO, ni La Libertad Avanza, ni el peronismo kirchnerista, ni la izquierda ni la ultra derecha.
Hace apenas unos días, sólo en una ciudad entre doscientas o más, los vecinos eligieron a LLA. El 0,5% de las ciudades, eligió a LLA.
¿Cuál es el desafío de los rionegrinos de cara a una elección muy importante?: lograr visualizar la imagen más cercana a la realidad. Y la única realidad que debe importar, es la propia. No la de Mauricio Macri, ni la de Karina Milei, ni la de Ramiro Marra.
Es importante que el ciudadano tenga presente cómo vive el día a día y sus deseos o aspiraciones a futuro; que pueda diferenciar entre los candidatos, a los que mejor puedan representarlos en una legislatura, tanto municipal, como provincial o nacional. Los vecinos elegirán representantes para que defiendan sus intereses en el ámbito legislativo, el ámbito de propuestas y de debates (siempre y cuando los que tengan mayoría permitan que la legislatura funcione).
Los vecinos tendrán que interiorizarse y saber cómo actúa cada espacio político en la legislatura y que ideas representa. Para eso tendrán que leer y escuchar entrevistas y artículos que los aburrirán y les quitaran tiempo que podrían consumir de otra manera. Pero es la única forma si no se quiere ser un “bobo o boba útil”, aquellos que votan y repiten en base a los videos virales que los espacios políticos difunden con cuentas falsas y a fuerza de plata. Casta y anti casta lo hacen exactamente de la misma manera.
El domingo, mas allá de afinidades o desacuerdos con las políticas del gobierno, el oficialismo, más precisamente Karina Milei y Javier Milei, con intencionalidad de manipulación electoral, le dijeron al país que con ese resultado demostraron que sólo LLA podría frenar al kirchnerismo.
La realidad de los números es que LLA ganó una elección de concejales con el apoyo del 15% del electorado habilitado a votar. Sólo fue a votar el 50% de los vecinos habilitados. De ese 50% que fue, el 30% votó a Adorni, lo que representa el 15% de los vecinos que podían ir a votar.
LLA no ganó la “Ciudad”, porque no se elegía Jefe de Gobierno. Sigue gobernando, por lo menos por ahora, el PRO. Y el primo de Macri no tendrá inconvenientes en gobernar porque seguramente tendrá en momentos clave, el apoyo del peronismo, que hizo una elección enorme en una City que simpatiza, mayoritariamente, con la derecha. Adorni y Karina no cambiarán nada en la ciudad en la que ganaron el domingo. No tienen con qué.
Estos datos no son anti Milei o anti LLA. Son la realidad sin otra posibilidad de lectura, porque esta basada en resultados electorales y estadística. Si los vecinos quieren apoyan masivamente a MIlei, por supuesto podrán hacerlo, pero también, hacerlo bien, requerirá un esfuerzo mental. No activar un piloto automático. Que su brazo y mano no elijan candidatos digitados desde Buenos Aires a control remoto.
En Río Negro, ni Lorena Villaverde es Milei, ni Juan Martín es Mauricio ni María Emilia Soria es Cristina. Podrán pensar parecido y coincidir en muchas cosas, pero son personas del interior, que con sus pros y contras, son ellos mismos. El único que afirma que sólo es él, porque él lo es todo, es Aníbal Toretoriello. El empresario no anda con vueltas, ya avisó que fue intendente, ahora es diputado, quiere ser mañana senador nacional y en dos años gobernador. Así, sin importarle nada ni nadie más.
A los demás, habrá que seguirlos, escucharlos y ver, sin intermediarios ni relatores, si lo que dicen tiene que ver con lo que hacen. Si como actúan en su vida tiene que ver con lo que dicen representar.
