El gobierno se encuentra en una situación crítica y ha hecho un llamado urgente a las empresas cerealeras para que liquiden los dólares de la cosecha. El Secretario de Finanzas, Pablo Quirno, contactó a los gerentes de estas empresas a mediados de la semana pasada, solicitando que realicen la liquidación de divisas para ayudar a estabilizar el tipo de cambio. Esta situación se ha vuelto apremiante debido a la falta de dólares, lo que complica el mantenimiento del superávit fiscal.
Las cerealeras se han comprometido a liquidar un total de 200 millones de dólares, de los cuales 150 millones ya fueron transferidos el viernes, y se espera que los restantes 50 millones se liquiden en el transcurso del día de mañana. Sin embargo, las empresas han expresado sus reservas, argumentando que con las retenciones del 25% y el retraso en el tipo de cambio, los productores solo están dispuestos a liquidar lo mínimo necesario para operar.
La liquidación de la cosecha gruesa comenzará el 15 de abril, y el gobierno confía en que esta inyección de dólares será crucial para aliviar las reservas y sostener el tipo de cambio. A pesar de que el gobierno celebró el superávit financiero, también reconoció que la deuda ha aumentado en más de 3.000 millones de dólares, lo que añade presión a la situación económica.
El equipo económico, liderado por Luis Caputo, ha admitido que utilizará fondos del FMI para intervenir en el mercado cambiario, una estrategia que el organismo internacional ha rechazado. En medio de este contexto, Quirno enfrentó dificultades recientemente al intentar renovar una gran cantidad de deuda en pesos, logrando solo una parte de lo que se necesitaba, lo que obligó al Banco Nación a adquirir la mayoría de los títulos emitidos.