El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, ha salido al paso de las críticas provenientes del sector hospitalario de Bariloche, donde se denuncia una crisis en el hospital Ramón Carrillo. A pesar de las quejas sobre la falta de insumos y personal, la administración provincial sostiene que «la salud es prioridad» y que los problemas han sido solucionados. Sin embargo, los trabajadores del hospital no comparten esta visión y han expresado su descontento, preparando una asamblea conjunta de gremios para la próxima semana.

Desde el gobierno se anunció que se han resuelto las dificultades en el área de Rayos y que la falta de anestesia en odontología ha sido normalizada. A pesar de estas afirmaciones, los referentes gremiales, como Isabel Molina, han calificado la situación como un «desguace de la salud pública», señalando que la escasez de insumos y la pérdida de personal son problemas persistentes que afectan la calidad del servicio. Los trabajadores argumentan que, en lugar de mejoras, han enfrentado un deterioro en las condiciones laborales y en la atención a los pacientes.

El gobierno también destacó la obra de ampliación del hospital, que se encuentra en un 98% de avance, prometiendo la incorporación de tecnología de última generación y más espacio para atención. Sin embargo, los empleados cuestionan la falta de detalles sobre el equipamiento y los plazos de entrega, lo que genera incertidumbre sobre el futuro del hospital. A pesar de las afirmaciones oficiales, el clima de malestar persiste entre el personal, que se siente desatendido y sin respuestas concretas a sus demandas.

La situación en el Ramón Carrillo refleja una desconexión entre las promesas del gobierno y la realidad que viven los trabajadores en el día a día. Mientras la administración provincial insiste en que se están tomando las medidas necesarias para garantizar la salud pública, los empleados del hospital continúan denunciando una falta de recursos y un ambiente laboral en crisis. La próxima asamblea de gremios podría ser un punto de inflexión en esta lucha por la mejora de las condiciones en el sistema de salud de Bariloche.