Un grupo de padres en Argentina ha iniciado una campaña denominada «No autorizo» para expresar su oposición a los contenidos de la Educación Sexual Integral (ESI) que consideran inapropiados. Esta iniciativa surge tras la revelación de materiales que, según ellos, promueven la ideología de género y sexualizan a los niños de manera prematura. A raíz de un seminario sobre género e identidad, los padres se organizaron a través de redes sociales y chats, formando el colectivo «Padres Unidos contra la ideología de género en la escuela».

La campaña consiste en enviar cartas a las autoridades escolares, donde los padres declaran que no permiten que sus hijos reciban educación basada en principios de ideología de género. En estas cartas, se argumenta que los contenidos propuestos violan derechos constitucionales y el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus valores. «Queremos que se respete nuestra decisión y que se nos informe sobre los contenidos que se impartirán», afirman los organizadores.

Además, los padres han solicitado reuniones con ministros de educación y legisladores para discutir sus preocupaciones. Aseguran que la ESI ha infiltrado contenidos que promueven la sexualización temprana y el transgenerismo, lo que ha generado un fuerte rechazo en la comunidad. A pesar de que algunos funcionarios defienden la legalidad de estos contenidos, los padres argumentan que la ley de ESI no menciona la perspectiva de género y que el rol de la familia como agente educativo debe ser respetado.

La carta modelo que están utilizando incluye advertencias sobre las consecuencias legales que podrían enfrentar las escuelas si no se atienden sus peticiones. «Nos reservamos el derecho de iniciar acciones legales si no se cumplen nuestros requerimientos», concluyen. En paralelo, algunos docentes también se están organizando en apoyo a esta causa, manifestando que se sienten obligados a enseñar contenidos para los cuales no están preparados.