En un discurso marcado por la falta de novedades, Javier Milei se dirigió a un Congreso casi vacío para comunicar que enviará un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). A pesar de que se esperaba un anuncio significativo, el presidente se limitó a reiterar frases comunes en sus intervenciones, dejando entrever que el acuerdo aún no está cerrado. «Estamos avanzando en un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional para poder terminar de sanear el balance del Banco Central y salir del cepo cambiario durante este año», afirmó Milei, aunque el FMI exige una devaluación que podría complicar su estrategia económica a medida que se acercan las elecciones.
El presidente destacó la importancia de este acuerdo, que es requerido por una ley vigente, y que también fue anticipado por el propio FMI. «Gracias a la solvencia de nuestro programa económico, estamos en condiciones de emprender este nuevo acuerdo sin aumentar nuestra deuda bruta», añadió, en un intento de mostrar confianza en su gestión. Sin embargo, su discurso no logró convencer a muchos, ya que se percibió como una repetición de promesas anteriores sin un plan claro.
Además, Milei aprovechó la ocasión para criticar a Clarín, recordando la devaluación de Duhalde y acusando a la política de haber «robado» a los argentinos en los últimos 25 años. A pesar de las expectativas de que pudiera anunciar un plebiscito para evaluar su gestión, finalmente no se atrevió a hacerlo, dejando a muchos de sus seguidores decepcionados. La apertura de sesiones, que debería haber sido un momento clave, se convirtió en un evento sin impacto, reflejando la creciente desconexión entre el gobierno y la realidad del país.
