Un grupo de intendentes radicales ha decidido unirse a la solicitud de un sector de peronistas que pide adelantar las elecciones en la provincia de Buenos Aires. Este movimiento se produce en un contexto donde el gobierno de Axel Kicillof debe determinar si las elecciones legislativas provinciales se llevarán a cabo separadas de las nacionales. Aunque algunos jefes comunales cercanos a Kicillof presionan para que las elecciones se realicen en junio, otros sectores sugieren que el desdoblamiento electoral debe ser evaluado con más detenimiento.
Los intendentes que forman parte del Movimiento Derecho al Futuro, afín a Kicillof, han manifestado su deseo de que las elecciones provinciales se adelanten. En contraste, el Frente Renovador propone que las elecciones se realicen en noviembre, tras los comicios nacionales. En este marco, los intendentes radicales han expresado su apoyo a la idea de desdoblar las elecciones, argumentando que es crucial para que se puedan debatir adecuadamente los temas provinciales.
Recientemente, los intendentes de la Unión Cívica Radical (UCR) se reunieron en La Plata y coincidieron en la importancia de separar las elecciones nacionales de las provinciales. Este posicionamiento formal se suma a las voces que ya habían manifestado su apoyo al desdoblamiento de manera aislada. Los jefes comunales radicales consideran que un desdoblamiento facilitaría un mejor debate sobre los problemas que afectan a los bonaerenses y también respondería a cuestiones organizativas.
La decisión final sobre el desdoblamiento electoral depende de Kicillof, quien aún debe resolver el tema de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). La Legislatura provincial ha manifestado que corresponde al gobernador definir el rumbo a seguir, lo que ha generado tensiones entre los intendentes y los legisladores de la UCR. Mientras los intendentes buscan un diálogo más fluido con el Ejecutivo, los legisladores adoptan una postura más confrontativa.
La UCR cuenta con 27 intendentes en la provincia, todos ellos en distritos del interior, y su apoyo al desdoblamiento también responde a intereses electorales. Este año, el radicalismo arriesga varias bancas en la Legislatura, lo que hace que la estrategia electoral sea aún más relevante en el contexto actual.
