El Gobierno ha logrado proteger a Javier Milei en el Senado al rechazar la creación de una comisión investigadora sobre el caso $LIBRA, la criptomoneda que el presidente promovió y que experimentó un aumento y posterior caída abrupta en su valor. En la última sesión, se impidió la interpelación del jefe de Gabinete y otros funcionarios, lo que ha llevado a que la atención se desplace hacia la Cámara de Diputados, donde la oposición aún tiene la posibilidad de avanzar con iniciativas para investigar el asunto.
El juicio político es una de las opciones que se barajan, y hasta ahora se han presentado dos proyectos para enjuiciar a Milei, uno por parte de Unión por la Patria y otro por diputados de Encuentro Federal. Para que este proceso avance, es necesario que la comisión de Juicio Político se reúna y apruebe la admisibilidad de la investigación. Sin embargo, el panorama es complicado, ya que la mayoría de los bloques, incluyendo el PRO y la UCR, consideran que el episodio no justifica un juicio político.
El oficialismo, que controla la presidencia de la comisión de Juicio Político, ha mostrado poco interés en que el tema avance. A partir del 1 de marzo, el peronismo podrá convocar a una sesión especial para intentar impulsar sus proyectos, aunque reconocen que lograr una acusación formal contra Milei es prácticamente imposible debido a la falta de apoyo suficiente.
Desde la oposición, se están considerando diversas estrategias, incluyendo la posibilidad de negociar con otros sectores que también han presentado iniciativas bloqueadas por el oficialismo. Sin embargo, las posibilidades de éxito son limitadas, y muchos en el peronismo creen que cualquier intento de juicio político podría ser funcional a los intereses de La Libertad Avanza y el kirchnerismo.
Mientras tanto, el peronista Pablo Carro ha convocado a una comisión para discutir sobre criptomonedas y prevención de estafas, con el fin de mantener el tema en la agenda pública. A pesar de los esfuerzos, la percepción es que el Gobierno seguirá blindando a Milei, mientras se espera que otros asuntos ocupen el centro de la atención mediática.
