El bloque peronista del Senado enfrenta una crisis interna tras una derrota significativa en la votación para establecer una Comisión Investigadora sobre el papel del presidente Javier Milei en el escándalo de la criptomoneda Libra. La senadora Carolina Moisés, de Jujuy, fue una de las voces más críticas hacia la coordinación del bloque Unión por la Patria, que perdió la votación por un solo voto. Según colaboradores de Moisés, «faltaron reflejos para entender lo que pasaba».
La situación ha llevado a algunos senadores, como Sergio Uñac de San Juan y Sandra Mendoza de Tucumán, a considerar la posibilidad de formar un subbloque que les permita negociar con los libertarios. Este grupo de senadores está frustrado con la dirección del bloque y ha expresado su deseo de tener más influencia en las decisiones del Senado. Un asesor de uno de los senadores comentó: «Estamos hartos de votar todo no y perder. Si tuviéramos un bloque de cuatro que va y viene, podríamos manejar el Senado».
La derrota en la votación no fue un hecho aislado, ya que se produjo en un contexto de tensión creciente dentro del bloque peronista, exacerbada por las fricciones entre los líderes del interbloque, José Mayans y Juliana Di Tullio. La falta de unidad y la incapacidad para prever los movimientos de los radicales, que finalmente votaron en contra de la creación de la comisión, han dejado a muchos senadores peronistas descontentos y con la sensación de que es necesario un cambio en la estrategia.
Si se concreta la ruptura, los senadores disidentes seguirían formando parte de Unión por la Patria, pero dejarían de alinearse con el kirchnerismo en las votaciones. Este conflicto interno se ha intensificado en un momento crítico para el peronismo, que busca consolidar su posición en el Senado mientras enfrenta desafíos electorales inminentes.
