El Senado argentino aprobó la ley que suspende las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) para el año 2025. La decisión fue tomada en una sesión extraordinaria y se logró una mayoría absoluta de 43 votos a favor, que incluyeron a miembros del oficialismo, algunos legisladores dialoguistas y un kirchnerismo dividido. En contraposición, hubo 20 votos en contra y seis abstenciones.

La senadora Alejandra Vigo, quien fue la miembro informante del proyecto, argumentó que las PASO no han resuelto la crisis de representación política en el país y que, al ser eliminadas, los partidos políticos recuperarían la libertad para organizar sus internas. Además, mencionó que el costo de llevar a cabo las PASO se estimaba en 150 millones de dólares, lo que generó debate sobre la utilidad del sistema.

Algunos senadores expresaron su desacuerdo con la suspensión. Pablo Blanco, de la Unión Cívica Radical, destacó que las PASO han permitido a muchos acceder a cargos electivos y advirtió que su eliminación podría ser un retroceso en términos de representación política. Otros, como el senador Maximiliano Abad, argumentaron que aunque se debe optimizar recursos, no se puede poner precio a la democracia.

El debate sobre la suspensión de las PASO ha puesto de manifiesto las tensiones dentro del sistema político argentino, donde la necesidad de reformas se enfrenta a la defensa de mecanismos que han sido parte del proceso electoral en los últimos años. La ley ahora se enviará al Poder Ejecutivo para su promulgación.