Las elecciones generales en Ecuador dejaron una diferencia entre los dos primeros candidatos de menos del 1% y la necesidad de una segunda vuelta electoral entre el actual presidente y candidato a la reelección, y su rival Luisa González, quien representa al correísmo. Esta segunda ronda se llevará a cabo el 13 de abril de 2025, ya que ninguno de los candidatos logró obtener la mayoría requerida ni el 40% de los votos con una diferencia de 10 puntos sobre el segundo. Con más del 90% de las actas escrutadas, el presidente Noboa se posiciona con un poco más del 44% de los votos, mientras que González le sigue de cerca con más del 43%.
A pesar de las estrictas medidas de seguridad implementadas durante la jornada electoral, el proceso se desarrolló sin mayores incidentes, lo que fue destacado por la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea. Ahora, ambos candidatos deberán ajustar sus estrategias para atraer a los votantes que optaron por otras alternativas en la primera vuelta. Candidatos como Andrea González Náder y Leonidas Iza, que juntos sumaron más del 7% de los votos, podrían ser decisivos en la segunda vuelta.
Noboa ha centrado su campaña en temas de seguridad y atracción de inversiones, implementando medidas como el despliegue militar en las calles. Sin embargo, enfrenta el desafío de convencer a los votantes sobre su capacidad para gestionar un nuevo mandato. Por su parte, Luisa González propone un enfoque en la recuperación del gasto social y un mayor intervencionismo estatal en la economía, buscando ampliar su base de apoyo más allá de los seguidores tradicionales del correísmo.
Las próximas semanas serán cruciales para definir alianzas y fortalecer las campañas. La segunda vuelta no solo decidirá al próximo presidente, sino también el modelo de país que prevalecerá en los años venideros. Ecuador se enfrenta a un mes decisivo en su historia política, donde la polarización y las expectativas de cambio estarán en el centro del debate electoral.
