En medio de las turbulencias internas en el PRO y la tensión con el gobierno de Javier Milei, Mauricio Macri ha decidido levantar su perfil político y distanciarse de los roces con la Casa Rosada. Luego de una semana en Europa, donde mantuvo un perfil bajo, Macri regresa a la arena pública con movimientos estratégicos.

En primer lugar, el ex presidente aísla a Patricia Bullrich al bloquear su acceso a la Asamblea del PRO, rompiendo así la unidad dentro de su espacio político. Con este gesto, Macri busca marcar diferencias con el ala más confrontativa y acercarse a un vínculo más equilibrado con Milei y su gestión. Será clave el encuentro que tendrán hoy en el acto del Pacto de Mayo en Tucumán.

Esta jugada de Macri de reposicionarse como interlocutor del gobierno revela una nueva etapa de su liderazgo. Si bien mantendrá cierta distancia crítica, también buscará apoyar puntualmente algunas iniciativas de Milei, como la designación de jueces a la Corte Suprema. Asimismo, prepara un gran acto político del PRO en agosto para mostrar su fortaleza de cara a 2025.

En definitiva, Macri intenta levantar su perfil, recuperar protagonismo y diferenciarse de los sectores más duros de la oposición, como Bullrich y su cercanía a Milei. Es una estrategia de posicionamiento personal y partidario, a fin de fortalecer su influencia en los comicios venideros, sin perder del todo la alianza con el gobierno.