En una jornada maratónica, el Senado argentino aprobó finalmente la polémica Ley Bases y el paquete fiscal impulsados por el gobierno de Javier Milei, aunque con modificaciones. La votación reflejó una Cámara Alta profundamente dividida, y el dirigente radical Martín Lousteau fue el único senador que separó su voto entre ambas iniciativas.
Mientras rechazó la Ley Bases, Lousteau acompañó la aprobación general del paquete fiscal, convirtiéndose en el voto clave que inclinó la balanza a favor del oficialismo en esta última iniciativa por un ajustado 37 a 35. Su decisión contrastó con el bloque opositor de Unión por la Patria, cuyos 33 miembros votaron en contra de ambos proyectos.
La votación sobre la Ley Bases quedó inicialmente igualada 36 a 36, siendo la presidenta del Senado, Victoria Villarruel, quien desempató a favor del gobierno. Esta ley condensaba las principales reformas económicas impulsadas por Milei.
En tanto, el paquete fiscal incluyó varios artículos en disputa, como la reactivación del impuesto a las Ganancias, el blanqueo y Bienes Personales, que fueron eliminados durante el debate en particular. Sí se aprobaron regímenes como el de regularización tributaria y el simplificado para pequeños contribuyentes.
Lousteau, que colaboró para que hubiera quórum y se habilitara la discusión, protagonizó momentos de tensión al pedir incorporar capítulos sobre financiamiento universitario y el Fondo de Incentivo Docente (FONID), propuesta que fue rechazada.
«No se quiere votar nominalmente porque se quieren esconder los que van a votar en contra de la educación», acusó el titular de la UCR tras un acalorado cruce con el oficialista Bartolomé Abdala.
La senadora kirchnerista Juliana Di Tullio también cuestionó a Villarruel por no frenar la votación hasta resolver el planteo de Lousteau, generando un fuerte encontronazo reglamentario que derivó en acusaciones cruzadas.
Con su voto dividido, el ex ministro de Economía se convirtió en el protagonista clave que permitió al gobierno avanzar con parte de su agenda reformista de manera ajustada, a la vez que marcó su distancia con el proyecto estrella de Milei. Ambas iniciativas volverán ahora a Diputados para su aprobación definitiva.
