Las renuncias y despidos de funcionarios se han multiplicado en los últimos días, poniendo en evidencia un deterioro en el proceso de toma de decisiones. La crisis que atraviesa Sandra Pettovello, ministra de Capital Humano, es emblemática de esta situación.

Luego de semanas plagadas de denuncias cruzadas y operaciones en su contra, Pettovello experimentó una verdadera sangría de colaboradores cercanos. El presidente intentó contenerla, pero no logró evitar la renuncia de su mano derecha, Fernando Zseresevsky. «Esta semana entraron las balas, es una sangría que no para», expresó un funcionario de Casa Rosada.

Sin embargo, Pettovello no es la única afectada. El gabinete en su conjunto atraviesa un momento de máxima tensión interna. Hubo roces con Mario Russo en Salud, Mariano Cúneo Libarona en Justicia, y la salida polémica de Nicolás Posse de la Jefatura de Gabinete avivó las disputas de poder.

«El Presidente espera por la Ley Bases para definir el rumbo de su gobierno», afirman cerca suyo. Mientras, Mauricio Macri advierte con creciente fastidio los errores de gestión y amenaza con salir a hablar públicamente sobre el devenir gubernamental.