La economía argentina parece hundirse cada vez más en un pozo recesivo. Los últimos informes difundidos confirman un agravamiento de la situación, con fuertes bajas en sectores clave como la industria y la construcción.
En abril, la producción manufacturera se desplomó un 16,6% interanual según el Indec. Todas las ramas relevadas arrojaron números en rojo, algunas con contracciones superiores al 30%. La construcción, por su parte, registró un derrumbe del 37,2% en igual período.
«Se ven caídas de ventas muy agresivas, hay sectores con bajas del 45% o 50%», advirtió Marina Dal Poggetto de EcoGo. La consultora proyecta una retracción del 10% mensual en marzo y del 3,6% trimestral, «niveles similares a la pandemia».
La crisis abraza todos los ámbitos. El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) mostró una contracción económica del 5,3% en el primer trimestre. En paralelo, «los argentinos vendieron más dólares que los que compraron» y el consumo masivo bajó 12% interanual en marzo, según cifras oficiales.
Desde Orlando Ferreres anticipan un magro 2024: -6,3% en el cuatrimestre y -12,3% anual para la industria. LCG, en tanto, augura una caída del 32% para la construcción y advierte que «se necesitará un nuevo ajuste de precios relativos».
«No hay ejemplo histórico de salida de regímenes populistas tan brutal. Hubo salarios viejos con precios nuevos, eso profundizó la recesión», cuestionó Federico Poli, quien proyecta una contracción cercana al 6% anual, «una de las seis peores de la historia contemporánea».
