En un emotivo acto en las playas de Normandía, líderes occidentales rindieron homenaje a los héroes que hace 80 años desembarcaron para liberar a Europa del yugo nazi. Sin embargo, la ausencia de Rusia y la presencia de Zelenski convirtieron la ceremonia en un recordatorio de la actual invasión rusa a Ucrania.

El presidente francés Macron reunió a Biden, el rey Carlos III y Trudeau, además de veteranos sobrevivientes y mandatarios de las antiguas potencias del Eje como Alemania e Italia. Todos ellos resaltaron el sacrificio de quienes lucharon contra la tiranía nazi, en un mensaje simbólico de rechazo a la agresión rusa.

«Las naciones libres deben unirse frente a la tiranía», clamó el rey británico, mientras Macron trazaba paralelismos entre el Día D y la «traición» de Putin a sus principios al invadir Ucrania. La presencia del presidente Zelenski rubricó ese vínculo, en una jornada que sirvió para renovar el apoyo occidental a Kiev.

Pese a la importancia soviética en la victoria aliada, Rusia quedó marginada al no ser invitada, en un contundente mensaje de repudio a sus acciones bélicas. Así, el 80º aniversario del Día D revivió recuerdos del horror nazi a la vez que generó alertas sobre los nuevos peligros para la paz en Europa.