la tensión política entre el gobernador bonaerense Axel Kicillof y el Frente Renovador que lidera Sergio Massa pareció calmarse. Lo que semanas atrás amenazaba con una ruptura de los bloques legislativos del peronismo en la provincia, quedó en un compás de espera.
Un hecho clave fue el encuentro que sostuvo Kicillof con el intendente de Roque Pérez, Maxi Sciani, referente del massismo. Según trascendió, el mandatario provincial se deslindó de los cruces internos que desembocaron en la pérdida de la presidencia del Concejo Deliberante local para el FR. «Me dijo que no tenía nada que ver y que no tiene una explicación para lo ocurrido», reveló Sciani sobre el diálogo con Kicillof.
Esta charla parece haber aplacado los ánimos caldeados del Frente Renovador, que días atrás barajaba la posibilidad de marcar un distanciamiento de la conducción kicillofista. De hecho, se postergó una cumbre de legisladores y jefes comunales massistas con Massa para definir una postura conjunta.
Otra señal de distensión llegó desde la Legislatura bonaerense. Con el respaldo de legisladores afines a Massa, Unión por la Patria logró dictar un proyecto del Ejecutivo para crear una empresa de emergencias sanitarias. Un gesto que allana el camino para futuros acuerdos parlamentarios.
En ese marco, se espera que José Ramón Arteaga, ex funcionario massista, asuma esta semana la presidencia de la empresa vial Aubasa. Un nombramiento que forma parte de la cuota de cargos negociada entre Kicillof y el Frente Renovador.
«El gobernador se comprometió a solucionar la situación y me dijo: ‘Vos sos mi intendente'», sintetizó Sciani sobre el aval que recibió de Kicillof. Un gesto que, de momento, habría encauzado la relación entre las principales espadas del peronismo bonaerense.
