La ruptura de los legisladores afines a Patricia Bullrich con el PRO bonaerense dejó un malestar que trasciende lo ideológico. Florencia Retamoso, líder de la nueva bancada «PRO Libertad», intentó retener sin éxito los fondos que manejaba cuando pertenecía al bloque opositor.
Según trascendidos, Retamoso pretendía quedarse con la caja que controlaba previamente, sin embargo, desde las filas del PRO le habrían respondido con un contundente: «Te llevas la gloria, pero no la caja». La disputa por los recursos económicos amenaza con tensar aún más la relación entre los grupos antagónicos.
La salida de cinco diputados provinciales del PRO, impulsada por la confrontación entre Bullrich y Mauricio Macri por acercarse a Javier Milei, también generó rispideces en torno al nombre elegido por el nuevo espacio. Mientras Retamoso lo bautizó «PRO Libertad», algunos dirigentes cuestionaron que sigan utilizando las iniciales de su antigua fuerza política.
En el Senado bonaerense, donde solo se apartó Daniela Reich, la fractura fue menos traumática. No obstante, la legisladora debió renunciar con emoción a la vicepresidencia del cuerpo en una sesión que la vio romper en llanto al homenajear a un músico popular.
Más allá de las rispideces, la reconfiguración de bancas no altera la correlación de fuerzas en la Legislatura provincial: el peronismo sigue siendo primera minoría, el PRO la segunda y los libertarios se ubican por detrás de la UCR.
La interna por la estrategia a seguir frente al fenómeno de La Libertad Avanza sigue sacudiendo al PRO. Mientras Bullrich apuesta a una fusión con Milei, Macri prefiere mantener la autonomía partidaria y analizar acuerdos puntuales de cara a 2025.
