Después de una ardua negociación y gracias a la mediación clave del jefe de Gabinete Guillermo Francos, el oficialismo consiguió esta noche los dictámenes necesarios para habilitar el tratamiento parlamentario de la polémica Ley de Bases de la Reforma Estructural y el paquete fiscal complementario.
Si bien las firmas formales recién se plasmarán el jueves, fuentes oficiales confirmaron que los despachos ya están avalados y se espera que ambas iniciativas ingresen al recinto del Senado en los próximos días.
La jornada había comenzado con un panorama complicado, con senadores dialoguistas cuestionando aspectos clave de los proyectos. Incluso el santacruceño José María Carambia anticipó que presentaría un dictamen en disidencia.
No obstante, en una reunión nocturna con Francos y la vicepresidenta Victoria Villarruel, se lograron acuerdos de último momento que destrabaron la situación. A Carambia se le concedió introducir cambios en la ley de minería a cambio de su respaldo.
Otro punto álgido fue la privatización parcial de Aerolíneas Argentinas, rechazada por varios bloques opositores. «No la están protegiendo, puede terminar en quiebra», advirtió el peronista disidente Juan Carlos Romero.
En tanto, la radical Guadalupe Tagliaferri objetó el plazo de dos años para acogerse al nuevo Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), aunque finalmente avaló el dictamen con reparos.
«Habrá distorsión de mercado con esas ventajas enormes del RIGI», cuestionó su compañero de bancada Martín Lousteau, quien mantendrá un despacho individual.
Pese a las intensas negociaciones, el oficialismo celebró haber conseguido los respaldos necesarios para tratar dos de sus piezas legislativas más trascendentes en la reforma que impulsa.
Las próximas semanas se avizoran complejas, con un recinto caliente y una oposición que mantiene fuertes reparos a varios de los puntos contemplados en la ansiada Ley de Bases.
