La interna entre sectores del PRO se recalentó luego de que un grupo de legisladores bonaerenses afines a Patricia Bullrich conformaran un nuevo bloque llamado «PRO Libertad» en la Legislatura provincial. La ministra de Seguridad denunció que sufrieron «un golpe de Estado» al ser desplazados de las autoridades partidarias.
«Les vaciaron el partido, les hicieron un golpe de Estado», disparó Bullrich apuntando a Cristian Ritondo como uno de los responsables. La funcionaria acusó que mediante renuncias masivas buscaron «adelantar elecciones» pese a que ella tiene «mandato hasta 2026».
Ante el desplazamiento, los diputados bullrichistas reaccionaron creando «PRO Libertad». «Si no nos quieren y buscan echarnos, nos agrupamos ahí», justificó la ministra la nueva vertiente que formalizó la fractura con el ala que responde a Mauricio Macri.
Bullrich minimizó las críticas por haber compartido un acto con el armador libertario Sebastián Pareja. «No tiene sentido discutir si participo con un funcionario oficialista. No discutamos boludeces, estamos cambiando a la Argentina», argumentó.
Pese a no hablar «hace tiempo» con Macri, advirtió: «Representamos el aporte necesario para ganar e impedir que vuelvan los mismos». Sobre la respuesta de Ritondo, quien negó un «golpe» y habló de renuncias por falta de representatividad, Bullrich retrucó: «¿Siendo politóloga no sabe lo que es un golpe de Estado?».
En otro orden, la ministra avaló los cambios de Gabinete para «apurar la transformación» con leyes clave, y desestimó versiones sobre un espionaje interno: «¿Qué vas a espiar a un funcionario? No tiene sentido».
La crisis bonaerense se suma a los cortocircuitos en la interna de Juntos por el Cambio de cara a las elecciones 2025. Una fractura más profunda podría tensionar la relación del PRO con el Gobierno de Milei.
