En un giro dramático, 24 de los 33 miembros del Consejo Directivo del PRO de la provincia de Buenos Aires presentaron su renuncia este jueves. Esta ola de dimisiones, que incluye a intendentes, legisladores nacionales y provinciales, obliga ahora a una normalización del partido a través de elecciones internas en apenas 60 días.
La crisis se precipitó luego de una reunión de la presidenta partidaria Patricia Bullrich con Diego Valenzuela y el funcionario libertario Sebastián Pareja. Esta cumbre encendió las alertas en el ala más moderada del PRO, liderada por Mauricio Macri y Cristian Ritondo, quienes buscan mantener distancia de la fuerza de Javier Milei.
«Hay cambios en la política provincial y hay que adecuar el partido a esos cambios», justificó uno de los renunciantes, en clara alusión a las intenciones de Bullrich de avanzar en una fusión con los libertarios, una movida que Macri y Ritondo rechazan.
Abandonaron el PRO los intendentes Javier Martínez (Pergamino) y Soledad Martínez (Vicente López). También los diputados nacionales Silvia Lospenatto y Diego Santilli, y los legisladores provinciales Christian Gribaudo y Aldana Ahumada.
Con las renuncias, se allana el camino para que Ritondo, actual diputado nacional, asuma la conducción del PRO bonaerense. El ex ministro de Seguridad provincial ya había iniciado en marzo una ofensiva para reunir apoyos, contando con el respaldo de varios intendentes de peso como Matzkin, Bouvier e Ibarguren.
La disputa por el control del principal distrito electoral del país refleja las crecientes tensiones dentro del PRO de cara a 2025. Mientras Bullrich apuesta a una integración con Milei, figuras como Macri y Ritondo prefieren conservar la autonomía partidaria y negociar alianzas acotadas. Una pulseada que recién comienza.
