El acto de Javier Milei en el emblemático estadio porteño dejó al descubierto la profunda crisis que atraviesa el PRO y el creciente aislamiento de Mauricio Macri.

En un golpe simbólico, el presidente libertario invitó al escenario a pesos pesados del partido amarillo, entre ellos Patricia Bullrich, quien asistió acompañada de los diputados Damián Arabia y Sabrina Ajmechet. Pero no se detuvo ahí: también hizo subir a Cristian Ritondo y Diego Santilli, ex funcionarios de Macri que acudieron junto a Martín Menem.

La presencia de Ritondo es particularmente llamativa, ya que apenas un día antes se había reunido con Macri en un desesperado intento por frenar las deserciones hacia el espacio liderado por Milei.

Este despliegue de figuras del PRO en el acto libertario no hizo más que agravar la crisis interna y dejar en evidencia el debilitamiento de la autoridad de Macri, incapaz de contener a sus antiguos subordinados que ahora miran con admiración al fenómeno política del momento.

La fuga de dirigentes amarillos hacia La Libertad Avanza parece imparable, profundizando las grietas en un PRO que luce más fragmentado que nunca y con un futuro incierto en un escenario dominado por las huestes de Milei.