La presentación del polémico libro «Capitalismo, socialismo y la trampa neoclásica» de Javier Milei se vio empañada por acusaciones de plagio. Medios locales y extranjeros exhibieron pruebas contundentes de que el mandatario copió párrafos completos de obras previas sin citar fuentes.
Mientras el jefe de Estado insiste en que «no hay plagio» y que todo está «enmarcado en la ley de propiedad intelectual», la evidencia apunta a lo contrario. Publicaciones chilenas no tuvieron piedad y tildaron a Milei como «el rey del copy paste».
Las mayores críticas recaen sobre la apropiación textual del trabajo «Demanda por dinero: Teoría, evidencia, resultados» de los economistas Verónica Mies y Raimundo Soto, profesores de la Universidad Católica de Chile. «Es lamentable que un presidente se aproveche del esfuerzo intelectual ajeno con tanto descaro», expresó Mies.
Pero el plagio no se limita a la academia chilena. El libro también contiene fragmentos copiados literalmente de la investigación «Teorías Económicas sobre el mercado de trabajo II» elaborada por un equipo del CONICET argentino liderado por Fernando Toledo.
«Todo está enmarcado en vulnerar los derechos de autor», ironizaron desde Santiago ante los insólitos argumentos del portavoz presidencial Manuel Adorni, quien desestimó las acusaciones.
En un hecho sin precedentes, la presentación de una obra «original» por parte de un jefe de Estado desembocó en un escándalo mayúsculo. Mientras Milei festeja en el Lunápark, el plagio intellectual empañará su imagen a nivel regional.
