En el primer trimestre de 2024, casi 275.000 cuentas bancarias destinadas al pago de salarios dejaron de registrar movimientos, un indicador contundente del fuerte deterioro que está sufriendo el mercado laboral formal en el país. Esta abrupta caída, que representa entre el 2 y 3% del total de cuentas sueldo, coincide con informes privados que revelan una pérdida de 240.000 puestos de trabajo en el mismo período.
Según datos oficiales del Banco Central, la drástica reducción de cuentas sueldo activas se observó tanto en entidades públicas como privadas. Grandes bancos estatales como el Provincia y el Nación registraron el cierre de decenas de miles de cuentas, al igual que ocurrió en gigantes privados como Macro, Santander y Galicia.
Esta masiva desactivación de cuentas sueldo no es un fenómeno aislado. De acuerdo con la consultora Equilibra, en los primeros tres meses del año se perdió el 1,4% del empleo total en la Argentina, incluyendo puestos formales e informales. «Es una caída que no se observaba desde 2020, en plena pandemia», alertaron desde la firma.
La causa principal radicó en el intenso ajuste fiscal y monetario implementado por el Gobierno, que desembocó en una contracción económica estimada entre 5 y 6% para el trimestre. «La pérdida de empleo pasó a ser la primera preocupación junto con la inflación», señaló Equilibra, anticipando que es probable que la tendencia negativa continúe en los meses venideros.
Pese a que las cifras oficiales aún reflejan un leve crecimiento interanual del 1,8% en los puestos de trabajo totales, los especialistas advierten que este alza se frenará en el corto plazo. Mientras tanto, el dramático cierre de cuentas sueldo se convierte en un crudo termómetro de la delicada situación laboral que atraviesa el país.
