El Gobierno nacional ha formalizado los incrementos en las jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares en consonancia con la inflación de abril, que alcanzó el 8,8%. Esta decisión busca mitigar el impacto del alza de precios en los ingresos de los sectores más vulnerables.
A partir de junio, el haber mínimo garantizado ascenderá a $206.931,10, mientras que el máximo se ubicará en $1.392.450,38. Asimismo, las bases imponibles mínima y máxima quedarán establecidas en $69.694,36 y $2.265.033,81, respectivamente.
En cuanto a las asignaciones, la Prestación Básica Universal (PBU) será de $94.661,54 y la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) de $165.544,88 desde el próximo mes.
«Corresponde establecer los valores de junio considerando solo la variación del IPC de abril, aplicado como adelanto», explicó la ANSES al justificar la medida oficial.
Los montos de las asignaciones familiares también experimentarán una suba del 41,48%. La Asignación Universal por Hijo (AUH) ascenderá a $74.354, mientras que los trabajadores formales cobrarán entre $37.177 y $6.014 por hijo, dependiendo del ingreso familiar.
No obstante, se excluirá del beneficio a los hogares donde uno de los integrantes perciba ingresos superiores a $1.524.310, aun cuando la suma total no supere el tope máximo.
Las nuevas disposiciones buscan amortiguar el impacto inflacionario sobre los sectores más vulnerables. «Se determinó este incremento del 8,83% para junio», puntualizó el organismo previsional al informar los nuevos montos.
